CON EL BUEN TIEMPO AUMENTAN LOS VIAJES POR CARRETERA Y TAMBIÉN LOS ACCIDENTES UNO DE CADA TRES ACCIDENTES DE TRÁFICO SE PRODUCEN POR DISTRACCIONES VISUALES DEL CONDUCTOR

Durante la noche, la agudeza visual del conductor se reduce un 70% y la proporción de accidentes se multiplica por 4,5.

Las investigaciones en accidentes de tráfico llevadas a cabo por la DGT y la asociación de utilidad pública Visión y Vida en los últimos años han permitido corroborar, entre otras conclusiones, que en la mayor parte de los accidentes concurren simultáneamente varias causasen su producción, pero un porcentaje importante lo ocupan las distracciones producidas por problemas visuales.

Durante el buen tiempo se incrementan los traslados por carretera y, con ellos el número de accidentes. Aunque está demostrado que las causas de los mismos pueden ser multifactoriales, los problemas visuales, sobre todo en horas de escasa visibilidad (por la noche, al amanecer y al atardecer) son un factor importante desencadenante de despistes y errores en la conducción. La asociación de utilidad pública Visión y Vida, con colaboración con la Dirección General de Tráfico (DGT), recuerda la importancia de las revisiones visuales antes de coger el coche ya que existen muchos riesgos en la carretera relacionados con la falta de visión y las distracciones al volante. Debemos recordar que en el año 2.006, uno de cada tres de los accidentes de tráfico se debieron a las distracciones visuales del conductor.

La conducción de vehículos es un proceso altamente complejo y pone a prueba un gran número de capacidades físicas y mentales del individuo. Según Javier Cañamero, presidente de la asociación Visión y Vida, “aunque la conducción como actividad automática es posible en determinados momentos del día, la conducción nocturna siempre precisa de un alto sistema de atención visual-motora para dar la respuesta adecuada en cada situación de la carretera”.

Durante la conducción de vehículos, existen factores visuales que resultan fundamentales, como la agudeza visual, la visión estereoscópica (en tres dimensiones), el campo visual (amplitud de visión lateral), la resistencia del ojo humano al deslumbramiento, la visión de los colores y muy especialmente, la adaptación a la oscuridad. Hay que tener en cuenta que la proporción de accidentes mortales crece notablemente durante la noche, llegando en situaciones en que decrece la iluminación a una proporción que multiplica por 4,5 la correspondiente a horas diurnas. La agudeza visual en visión nocturna se reduce un 70% y el sentido de la profundidad es 7 veces menos eficaz por la noche que durante el día. Además de la fatiga, el alcohol y/o las drogas, la velocidad, la falta de reflejos o las condiciones atmosféricas, la disminución de la visibilidad es un factor que no solo es un problema en si mismo sino que acentúa todos los demás factores.

Asimismo el alcohol produce importantes efectos sobre la visión. La acomodación y la capacidad para seguir objetos con la vista se deterioran, incluso con niveles bajos de alcohol en sangre. Bajo los efectos del alcohol el campo visual se reduce, se altera la visión periférica y se retrasa la recuperación de la vista después de la exposición al deslumbramiento. Además las personas que padecen un alto grado de miopía y los mayores de 5 años con inicio de cataratas deben tener especial cuidado, ya que aunque tengan la sensación de ver bien, tienen n elevado riesgo de falta de seguridad al no tener sus capacidades visuales al cien por cien.

Antes de ponernos en carretera debemos pensar en nuestra seguridad, y además de hacer una revisión completa a nuestro automóvil, es muy conveniente que los especialistas sanitarios revisen nuestra visión.

Recordemos que: “AL VOLANTE LA VISTA ES LA VIDA”

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