CIRUGÍA REFRACTIVA Y CONDUCCIÓN DE VEHÍCULOS:

La cirugía refractiva es un proceso quirúrgico y como tal, presenta posibles efectos secundarios, complicaciones, así como determinadas limitaciones a la hora de volver a emprender actividades, que en otras circunstancias, podríamos calificar como “normales”.

Así sucede, por ejemplo, con el acto de conducir un vehículo tras someterse a una intervención quirúrgica de la miopía o hipermetropía con técnica láser.

En España, en este caso, la legislación vigente, establece la prohibición de conducir un vehículo durante los tres meses siguientes a la realización de la operación. Una vez pasado esteplazo y tras aportar el informe de la intervención, se podrá

obtener o prorrogar el permiso o licencia, con un periodo de vigencia máximo de un año. Transcurrido un año desde la fecha de la intervención, y teniendo en cuanta el defecto de refracción prequirúrjico, la refracción actual y la posible existencia de efectos secundarios no deseados, a criterio oftalmológico se fijará el periodo de vigencia posterior. (BOE 173 del 19/7/2004).

Esta misma legislación establece que para obtener o prorrogar el permiso de conducción, no deben existir alteraciones significativas en la capacidad de recuperación al deslumbramiento, uno de los indeseados efectos secundarios más comunes en este tipo de intervenciones, y que suponen un grave riesgo en la conducción, especialmente en la conducción nocturna.