PROTECCIÓN SOLAR DE LA RADIACIÓN SOLAR, ALGUNAS CONSIDERACIONES Y CONCEPTOS:

Hay dos tipos de radiación solar invisible:
los rayos infrarrojos, que son los que dan la sensación de calor y los rayos ultravioletas (UV-A Y UV-B).
La radiación UV-B es la que broncea la piel y pueden causar lesiones en los ojos.
Los UV-A son también peligrosos para los ojos.

En concreto en la nieve tenemos un mayor problema pues la nieve refleja el 85 % de los rayos ultravioletas, mientras que la arena no refleja mas que el 20 %. Además la proporción de ultravioletas aumenta un 10 % cada 1.000 mts. de altitud.

No hay que olvidar que la mayoría de los efectos nefastos de los rayos UV en los ojos no son reversibles, además se van acumulando al cabo del tiempo, de los años, con un efecto memoria, por otra parte con una exposición prolongada de nuestros ojos al sol, estos no se resienten inmediatamente y además en alta montaña estos efectos son frecuentes y peligrosos.

Para los niños la protección de los ojos debe ser perfecta, ya que hasta los 13 años, más o menos, el cristalino no hace su papel de barrera natural para impedir que las radiaciones nocivas lleguen a la retina.
Y hay que tener cuidado ya que un cristal tintado normal absorbe la radiación visible pero si no tiene filtro UV, dejará pasar los rayos UV que son invisibles.
Hoy en día la totalidad de las gafas que se venden en las ópticas lo tienen, pero ante cualquier duda es mejor pedir consejo al especialista.

También hay que tener cuidado en días nublados ya que las radiaciones nocivas no son filtradas por las nubes mas que en parte, sobre todo y en cualquier caso hay que tener más cuidado en las horas en las cuales la radiación solar es más intensa, es decir de 10 a 14h., que suponen el 72 % del total de la radiación solar del día.

El color de los cristales no tiene nada que ver con el grado de protección y su capacidad de absorción de los UV, ciertas gafas transparentes protegen muy eficazmente de los UV y de los infrarojos.

Para actividades más extremas las máscaras son más adecuadas, cubren más, se pegan más a la cara y aseguran una mejor protección en caidas, contra el frio, el viento y evitan el lagrimeo en los ojos que estan abiertos sin cesar.